domingo, 14 de abril de 2013

poemas de la quietud (esperando El Tiempo de las Cerezas)

pues eso...que en ocasiones ni siquiera escribir supone alivio, ni siquiera la danza sinuosa de los dedos sobre el teclado consigue apaciguar esta inquietud en que se vierten los sentimientos de tanto en tanto...mejor volver a la quietud, retornar a la música, la calma, el silencio y la caricia...



el humo de la marihuana
enreda la estancia
y mi deambular mental

la pantalla del portátil
redibuja formas falsas
para que me parezcan reales

el sinuoso paseo de la gata
esculpe perfecciones
y animales ensayos de caricia

tomo
sin convicción,
entre mis manos,
la vieja gastada libreta

observo el descanso
de tinta y acero
de ese bolígrafo que me regalaron

patentado por la NASA,
me dijeron,
para que puedas escribir tumbado

y decido que
hoy no,
no me apetece escribir

no impondrá,
el reloj que nunca tuve,
pena de muerte a esta noche


2 comentarios:

  1. Fantástico Pablo!! El final condensa y concentra la rebeldía innata. Un gusto leerte. Como siempre

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te escucho...